A cuatro días de su regreso a la UFC tras cinco años de ausencia, Conor McGregor asegura sentirse en el mejor momento de su carrera: más cinturones, más nocauts, más récords. El irlandés, que solo tiene un combate más en su contrato con la promotora, se enfrenta a Max Holloway en Las Vegas con la mira puesta en el título de peso wélter — y llega respaldado públicamente por Jon Jones, que lo describe como "un ejemplo para muchos".
Por Pelayo San Ildefonso — RONDA
Actualización · 7 de julio
"He entrado en mi prime": McGregor se prepara para volver sin ninguna duda sobre sí mismo. En el programa oficial de cuenta atrás de UFC 329, McGregor dejó claro que no ve este regreso como una despedida, sino como el inicio de un nuevo tramo de su carrera: "Siento que me queda mucho por conquistar en este deporte. Muchos más logros, más cinturones, más nocauts, más récords, más dinero", declaró. "El mundo del deporte de combate es el mundo de McGregor, y ahora he entrado en mi prime. Así que me toca demostrarlo, y eso es lo que voy a hacer."
Las declaraciones llegan en un momento delicado para su credibilidad deportiva: McGregor tiene 37 años, no gana un combate desde hace más de seis, y solo le queda un combate más en su contrato con la UFC tras este. Aun así, insiste en que su periodo de descanso le ha sentado mejor que a cualquiera de sus rivales actuales: asegura sentirse "más fresco" que ellos y llega convencido de que puede ofrecer, en sus propias palabras, "una obra maestra" el 11 de julio.
La última vez que Conor McGregor peleó fue en julio de 2021, cuando se rompió la tibia ante Dustin Poirier en el UFC 264. Cinco años después, el irlandés vuelve a un octágono de competición oficial, esta vez subiendo hasta el peso wélter para enfrentarse a Max Holloway, uno de los strikers más precisos y con mayor volumen de golpeo de la división.
El combate se disputa en Las Vegas y llega marcado por la incertidumbre habitual tras un parón tan largo: nadie sabe con certeza cómo responderán el cuerpo y los reflejos de McGregor después de media década sin competir al máximo nivel. Holloway, por su parte, llega en plena forma y como favorito según buena parte de las casas de apuestas.
Lo que hace especialmente relevante este combate es el objetivo declarado por McGregor: el título de peso wélter, una categoría en la que nunca ha competido por un cinturón. Una victoria convincente lo colocaría en la conversación por una oportunidad titular frente a Islam Makhachev, campeón de la división, en lo que sería una secuela mediática de su histórica rivalidad con Khabib Nurmagomedov. Una derrota, en cambio, complicaría seriamente cualquier aspiración de McGregor a un tercer cinturón en distintas categorías de peso.
Actualización · 5 de julio
Jon Jones se rinde ante el regreso de McGregor y lo señala como ejemplo. En una entrevista con Red Corner MMA, el excampeón de peso pesado —retirado desde el año pasado tras una de las trayectorias más dominantes de la historia de UFC— explicó por qué respeta tanto la decisión de McGregor de volver a competir: el irlandés ya lo tiene todo ganado económicamente, así que no necesita el dinero ni la exposición. Para Jones, eso es precisamente lo que hace especial este regreso: demuestra que McGregor sigue siendo, en el fondo, un peleador de corazón, incluso después de años de éxito fuera del octágono.
Jones contrastó la situación con su propia carrera: él decidió retirarse al llegar a la cima, mientras que McGregor eligió volver. El propio Jones reconoció admirar también el lado empresarial del irlandés, destacando que su ejemplo enseña a otros peleadores que se puede construir algo más grande que la propia carrera deportiva —una referencia directa al negocio de whisky que McGregor vendió en 2021 por cientos de millones de dólares. Sobre la capacidad de McGregor para levantarse una y otra vez pese a los altibajos, Jones fue contundente: "a huge example to so many out there" [un ejemplo enorme para tantos que hay ahí fuera].
El respaldo de Jones llega en un momento en el que McGregor también genera opiniones divididas entre la afición, algo habitual antes de cada uno de sus regresos. Lo que no está en duda es el peso mediático del combate: según ha repetido Dana White en las últimas semanas, McGregor sigue siendo la mayor estrella en la historia de la promotora, y este regreso después de cinco años de ausencia se perfila como una de las remontadas más comentadas que ha vivido el deporte de combate en la última década.